Lázaro Lázaro, E.Unidad de Excelencia Científica María de Maeztu Centro de Astrobiología del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial y CSIC, MDM-2017-07372021-04-082021-04-082020-06-11The Conversation (11 junio 2020)http://hdl.handle.net/20.500.12666/138Si ha habido una frase que se ha repetido como un mantra a lo largo de la pandemia de COVID-19, esta ha sido: “aplanemos la curva”. Y es que había una necesidad urgente de frenar los contagios del virus, de modo que el número de infectados dejara de crecer exponencialmente, para así poder tratar adecuadamente a los enfermos. Actualmente, en España la curva no solo se ha aplanado, sino que está en pronunciado descenso. Tanto que podemos caer en la tentación de creer que el virus ya no se contagia o, incluso, que ha desaparecido. Es cierto que ahora mismo hay razones para el optimismo, pero, como intentaré explicar a lo largo de este artículo, todavía hay más razones para la prudencia. Veamos de qué factores depende la transmisión de un virus y analicemos cómo pueden afectar al SARS-CoV 2.spaAttribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internationalhttps://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/COVID-19EspañaCOVID-19 en España: prudente optimismoinfo:eu-repo/semantics/contributionToPeriodicalinfo:eu-repo/semantics/openAccess